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Loza

Exquisitez y buen hacer 100%. 

Por Asensio Ros “Wally”

Roberto Lozano “Loza” es el tipo de batería capaz en todo momento de darle a la música la intensidad que requiere. Técnica, medida, creatividad, sutileza o contundencia cuando son necesarias, además de un gran sonido y un gusto increíble es lo que le hacen te- ner un estilo propio e inconfundible. Es el paradigma de batería que se muestra como un participante más en el aspecto compositivo, ya que su aportación a los grupos en los que toca es fundamental en el resultado final de los temas.

Desde que empezó a tocar en 1993 ha pasado por distintas formaciones como Sobrinus, Yoghourt Daze, Poliéster, Zía, Deluxe…actualmente es miembro de Sex Museum, Los Coronas y Corizonas, en los cuales encaja como anillo al dedo y me atrevo a decir que es el mejor en estos terrenos en los que se mueve. Hablamos con él.

¿Cómo empezaste en esto de la batería y como fue tu proceso de aprendizaje?
En el 92 a los 16 años empecé a tocar con un grupo de amigos en Móstoles, había un piso piloto medio abandonado en la urbanización de un colega y nos dejaron hacer el cafre durante una temporada. Dentro había pupitres y sillas de niños, así que agarre unas cuantas y monte un set bastante curioso, solo teníamos un amplificador Marshall diminuto, una guitarra eléctrica Epiphone y la voz que la pasábamos por otro ampli. Con eso nos apañamos bastante bien y todos los colegas que venían a vernos flipaban con la batería que me había montado. ¡Era el chaval más feliz del mundo!
Al poco tiempo convencí a mis padres para que me comprasen una batería de verdad, y no mucho más tarde me habilitaron una habitación insonorizada en la trastienda de la tintorería que teníamos en aquel momento. Allí me pase años tocando sin parar, tuve un profesor particular durante el primer año que era un fanático del jazz y el rock progresivo, tenía mucho rollo tocando, luego seguí por mi cuenta escuchando discos una y otra vez hasta que me aprendía los ritmos de las canciones.

“seguí por mi cuenta escuchando discos una y otra vez hasta que me aprendía los ritmos de las canciones.”

Has pasado, por varias formaciones como Sobrinus, Deluxe, Zía, Poliéster y Yoghourt Daze…hasta la actualidad que formas parte de Sex Museum, Los Coronas y Corizonas, ¿Qué has aprendido en este camino y como ha sido tu evolución como músico-batería?
Al principio con Sobrinus fue brutal porque dábamos rienda suelta a nuestra imaginación y cada uno aportaba sus ideas. Yo escuchaba bastante jazz, rock sinfónico y progresivo: King Crimson, Emerson, Lake and Palmer, Soft Machine, Magma, Frank Zappa, etc. Estaba obsesionado con los compases de amalgama y los ritmos sincopados y con Sobrinus daba rienda suelta a todo eso, tenía libertad absoluta y entre los tres había mucha química y nos entendíamos a la perfección. Fue una etapa donde no existían las reglas y éramos libres de hacer lo que se nos antojaba.
Justo antes de dejar Sobrinus tuve una pequeña crisis musical y estuve a punto de dejar de tocar la batería. Cuando me uní a Sex Museum y Los Coronas fue como volver a empezar, con ellos me reinventé y cambié mi forma de tocar totalmente. Luego con Los Coronas escuchaba mucho rock & roll y rythm & blues clásico y fue cuando me di cuenta que había empezado la casa por el tejado y que para ser buen batería tenía que mamar de las raíces.

¿El estilo de los Coronas lo definirías como “surf instrumental” o simplemente rock instrumental?
Surf music Spanish style.

Con Sex Museum te mueves más en el terreno del rock o garaje rock ¿Dónde crees que te puedes expresar mejor como músico?
Cada grupo me aporta cosas diferentes. Con Sex Museum es especial e intenso, en directo suenan demoledores y no es fácil estar a la altura, ellos llevaban una larga trayectoria con un sonido y una forma de trabajar y me tuve que adaptar. Con Los Coronas fue algo parecido pero con ellos aprendí a descubrir a grandes grupos y baterías de rock´n´roll clásico y gracias a eso tengo una buena base que sumado a los conocimientos de música que ya tenía me da total libertad para expresarme musicalmente.

¿Como surgió el proyecto de montar los Corizonas?
Empezó poco a poco, coincidimos tocando Los Coronas y Arizona Baby hace más de tres años en la sala Moby Dick, hubo mucho feeling entre los dos grupos y acabamos tocando juntos “Shaking all Over”. Después hablando en los festivales en los que coincidíamos, fuimos dándonos cuenta de lo compatibles que éramos los dos grupos en cuanto a gustos musicales y decidimos tocar juntos y grabar un disco en directo como “Dos Bandas y un Destino”
Cuando llevábamos casi un año de gira con “Dos Bandas” vimos que nos empezábamos a convertir en un solo grupo más que en la suma de dos y decidimos dar el paso definitivo cuando nos pusimos a grabar un disco de temas propios y cambiamos el nombre de nuestra unión.

¿Qué baterías que te han influenciado?
Bill Bruford, Pete Thomas, Doug Clifford, Keith Moon, Jim Gordon, Hal Blaine, Sandy Nelson, Earl Palmer, Ronnie Tutt, Michael Shrieve, Cozy Powell, Levon Helm y muchísimos más.

Dinos un batería internacional actual que destacarías y otro nacional.
Homer Steinweiss me parece buenísimo, le he visto con Sharon Jones & The Dap Kings y fue el batería que grabó el Back to Black de Amy Winehouse.

De aquí me quedo con Pax que también ha sido una gran influencia.

Entonces…¿Pete Thomas o Dave Weckl?
¡Pete Thomas!

Tienes un estilo muy definido y con muchos seguidores, ¿Cómo lo definirías? ¿Cómo lo has forjado?
Yo creo que mi estilo es la síntesis de todas las influencias que he tenido desde el principio hasta ahora, improviso mogollón en directo, no me gusta tocar siempre igual y a veces acierto y otras no. Creo que esa es la clave para conseguir tu estilo propio, hay que lanzarse al vacío y cagarla de vez en cuando para aprender y forjar tu estilo.

¿Qué es para ti buen batería? ¿Qué cualidades debe reunir que consideras importantes?
Todo es importante en su justa medida. Si quieres triunfar y ganar mucha pasta lo mejor es cuidar tu imagen e ir al gimnasio para ponerte super mazas. Esto lo digo porque cuando estuvimos Los Coronas en Tucson grabando “Adiós Sancho” fuimos a ver a John Fogerty y nos quedamos bastante flipados al ver como el bueno de Kenny Aronoff tocaba los temas de la CCR aporreando a diestro y siniestro la batería como si estuviera tocando con Sepultura, no tenía sentido, el cabronazo se cargo todo el concierto, eso si, acaparaba toda la atención y no podías dejar de mirarle ni un segundo.

¿Qué música escuchas habitualmente?
Va por épocas, ahora mismo estoy escuchando punk-rock y hardcore americano: Bad Brains, Minor Threat, Circle Jerks, Dead Kennedys, Rocket From the Crypt, Off¡

Un disco y un grupo que destacarías…
Cualquier disco de King Crimson o Frank Zappa de los 70.

¿Cómo lo haces para compaginar con los tres grupos?
No soy el único que toca en los tres grupos, también Javi Vacas y Fernando Pardo están en las tres bandas por lo que se hace más fácil compaginar y decidir cuando tocamos con un grupo o con otro.

En los tiempos que corren ¿Vives sólo de la música?
Afortunadamente sí.

¿Cómo ves el panorama musical nacional, tanto a nivel de grupos como de infraestructura musical (salas, apoyo de las instituciones…)?
Cada vez peor, para la gente que nos gobierna la cultura es prescindible, están presionando de una forma brutal a las salas y como sigan así no va a quedar ni una abierta, es una vergüenza. Si ya de por si un grupo de rock lo tiene difícil para sobrevivir y dedicarse a ello ahora más, es inviable que un grupo pueda desarrollarse si no les das la oportunidad de tocar y girar fuera, cada vez es más difícil conseguir apoyo de las instituciones y para muchos artistas y grupos la única vía que queda para grabar un disco es el Crowdfunding. Nosotros somos unos privilegiados pero llevamos luchando muchos años y nunca tiramos la toalla, aunque por épocas tengamos que sobrevivir trabajando en otras cosas. ¡Hay que apoyar a los grupos de tu ciudad y no dejar de ir a conciertos!

011-Loza-2¿Sigues estudiando? Si es así ¿Cual es tu rutina o método de estudio-práctica?
No suelo estudiar mucho cuando estoy de gira, pero cuando escucho algo que me llama la atención lo toco en las pruebas de sonido, casi siempre me llama la atención nuestro técnico de sonido, le tengo un poco frito.

Estas con Ludwig, pero cuéntanos acerca de tu set de batería, platos, baquetas ¿Qué sonido buscas con tu set?
Tengo 4 baterías Ludwig, una Vistalite de los 70, otras dos de los 60 y una Classic Maple que tiene un sonido más moderno pero conserva el cuerpo de las clásicas, me encanta.

Con Sex Museum utilizo bombo de 24” y timbal base de 18”, porque el volumen de los amplificadores dentro del escenario es brutal y necesito que la batería tenga presencia, peso, sin tener que utilizar los monitores. Para Los Coronas y Corizonas utilizo medidas estándar, bombo de 22” y timbal base de 16”, aunque a veces llevo bombo de 24”
Tengo varias cajas y todas Ludwig: Jazz Festival, Vistalite, Supraphonic 400, Acrolite y Black Beauty. En cuanto a platos siempre tengo Paiste y Zildjian y suelen ser de los 60-70´s pero hay modelos muy interesantes que se están fabricando ahora.
Para tocar utilizo baquetas HD4 de Vic-Firth que son muy versátiles y las puedo utilizar con todos mis grupos.

Háblanos del nuevo disco de Los Coronas “Adiós Sancho” ya sabemos que está producido por Craig Schumache (Calexico) y grabado por Chris Schultz en WaveLab Studio (Arizona) pero ¿Cómo fue la experiencia?
“Adios Sancho” es un disco grabado al viejo estilo, en cinta y con el grupo tocando en directo, buscando la magia de la primera toma y logrando un sonido personal y orgánico.
Todos los temas son composiciones nuestras y todos hemos aportado ideas. Hay una parte del disco con el sonido clásico de Los Coronas y otra con claros homenajes al flamenco, a la rumba y al sonido caño roto. Además es la primera vez que nos hemos puesto en manos de alguien ajeno al grupo y Craig ha sido el que ha asumido toda la responsabilidad en cuanto a la estructura de las canciones, arreglos, elección de instrumentos, etc. Por ejemplo, a mí me hacia cambiar de caja en cada canción, probábamos un par de ellas y él era el que elegía con cual tenía que tocar, incluso le decía a Chris Schultz -que era el ingeniero de sonido- que me afinase la caja y el resto de la batería antes de empezar a grabar, yo sólo me tenía que preocupar de mi interpretación al grabar los temas y punto.
Conocimos a Craig, productor y dueño del estudio a través de Depedro, nos gustó su trabajo y le pedimos que mezclara nuestro disco el “Baile Final”, después le conocimos personalmente en Austin (USA) y estuvo tocando con nosotros, nos organizó una barbacoa estilo texano, fuimos a ver conciertos juntos…¡Es un cachondo! Ahora ya tocaba ir a conocer su estudio en Tucson y poder grabar allí el nuevo disco. Ya sólo la experiencia del viaje, los métodos de grabación y el estudio han hecho que todo sea diferente y quede registrado como algo muy especial. Fuimos hasta allí a buscar eso.

¿Tienes algún proyecto en mente?
Por suerte ahora estoy muy ocupado con mis grupos, pero desde que me dejan cantar alguna canción no descarto que en un futuro me lance en solitario a lo Phil Collins…

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