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Borja Barrueta

Este mes tengo el privilegio de poder entrevistar a uno de los músicos más alucinantes que tengo el gran placer de conocer: Borja Barrueta. Lo mío con él fue un amor a primera vista…supe de él a través de una revista de baterías que se publicaba en papel hace algún tiempo, Todo Percusión, incluía un dvd de vídeo y allí lo vi tocar con Primital, grupo de Santi Ibarretxe. Luego el master Jose Bruno lo entrevistaba. Flipé con ambas cosas, por su concepto con el instrumento y por lo que decía en la entrevista. No es fácil que te llamen flamencos como el Niño Josele, jazzeros como Kike Perdomo o Moisés P. Sánchez, artistas de pop como Jorge Drexler y muchos  más, aportando a cada trabajo y estilo una personalidad arrolladora y una musicalidad fuera de lo común, pero es que encima de todo esto… ¡Es un tipo genial! ¿Qué más se puede pedir? En un ataque frontal le he pillado en mitad de la grabación de su primer disco en solitario ¿Sabéis quien se lo pillará? Espero que disfrutéis tanto como he disfrutado yo.

borja004¿Cuando, cómo y por qué empiezas a tocar la batería?
¡Coki! ¡Qué alegría! Un inmenso placer responder a tus preguntas, como decís por ahí: ¡Momento toporífero! Tengo recuerdos de muy pequeñito  golpeando cosas, mi padre tocando la guitarra y yo jugando con cosas que hacían ruido, ritmo…después empecé a tocar la guitarra. Tomé unas pocas clases particulares de repertorio clásico -digo pocas porque no aguanté mucho tiempo- y sobre todo, lo que me gustaba era sacar temas de oído de discos que había en casa y tocarlos con la guitarra. Sacaba de todo, punk, hardcore, rock, pop, blues (me gustaba mucho una emisora de radio que ponía mucho blues, no recuerdo cual era) tuve una época de disfrutar mucho copiando muchos riffs y algún solo de Angus de los AC/DC, que sonidazo. Después empecé a tocar con amigos del barrio y un día ensayando nuestros temitas creo que llegué amistosamente a un acuerdo con el entonces batería, de manera que él se pasó a la guitarra y yo agarré los palos. Entonces lo que tocaba eran unos cubos de plástico, una jaula de pájaros metálica, cajas de cartón… intentando emular el sonido grave y agudo de la batería. Ya más adelante cuando empecé a tocar más y más mi familia me regaló mi primera batería, ¡Momentazo! Entonces y casi podría decir que hasta hoy día, no sabría decir muy bien el porqué empecé a tocar, imagino que disfrutaba haciéndolo.

¿Cuales fueron tus primeras influencias musicales?
Pues bastante variadas, algunos temas que escuchaba mi padre que ya ni me acuerdo: discos de Mark Knopfler, Beatles, mi primera cinta: ¡Love at First  Sting de Scorpions! Creo me la compré por la portada, mucho rock/punk euskaldun, blues. La verdad, escuchaba todo lo que había a mi alrededor.

¿Has cursado algún tipo de estudio musical formal o eres más autodidacta que de escuela?
Empecé a recibir algunas clases en academias en la zona en la que vivía pero las podría contar con los dedos de las manos. Después ya en Barcelona estudié un breve periodo en otra escuela. El lado académico de la música, no me interesaba mucho entonces. Creo que me interesaba mas ”el trabajo de campo” tocar y ver tocar a la gente, escuchar el sonido y lo que proyectaban los músicos a los que me acercaba a ver, intentar aprender de su actitud y de como eran capaces de sonar de una manera o de otra. Después metí horas en el local intentando buscar mi manera de expresarme con el instrumento…y por más que busco ¡no la encuentro! (risas)… Creo que eso viene solo, simplemente intentando ser fiel a uno mismo sin miedo y cuesta a veces. Definitivamente mi escuela ha sido y sigue siendo tocar en directo y aprender de los músicos con los que toco.

¿Podrías contarnos cual fue tu primer trabajo como baterista?
No lo recuerdo muy bien, quizá cuando empecé a tocar con un grupo de jazz bilbaino, un concierto en Logroño, creo que fue ese, no sé si cobré, pero recuerdo un lugar al aire libre muy bonito y buen rollo. En esa época tocaba bastante en garitos de la zona, muchos grupos muy diferentes, aprendí mucho y sutilmente a observar las diferentes actitudes y compromisos de los músicos respecto a lo que hacían. Creo que ya empecé a desarrollar la capacidad de “sociabilizar musicalmente” y probablemente mi motivación era disfrutar y mejorar.

borja001Te mueves en muchos terrenos musicales, siendo un músico tan personal como eres, has tocado con flamencos, jazzistas, artistas de pop ¿Cómo enfocas trabajos tan dispares? ¿Cambias el chip radicalmente o te llaman para aportar tu grano de arena?
Creo que el enfoque es siempre el mismo: aportar algo musicalmente, compartir las experiencias vitales y musicales con la gente, disfrutar, seguir descubriendo cosas y sentirte libre. Tocar es maravilloso, hace poco leí que tocar música es una de las cosas que más une a los pueblos y a las personas y que será uno de los factores decisivos para conseguir esa paz entre culturas que necesitamos, yo lo creo. Por esa razón, me gusta también mezclarme en diferentes estilos, siempre con respeto por supuesto y sumergirme en las diferentes culturas, gentes, repertorios, tocar música diferente con músicos diferentes me hace sentirme parte del todo y eso es felicidad.

Cada proyecto tendrá unas necesidades y ahí está el arte de estar atento y abierto a lo que pase, esas incógnitas son maravillosas te mantienen alerta en el buen sentido, alerta creativa, predisposición, motivación, seguir en el camino y en mi caso intentando no ser muy autoexigente. Pasar de un género a otro requiere de un periodo de adaptación, procuro simplemente estar confiado y atento a la música, después que sea lo que tenga que ser. Casi siempre los compositores en los diferentes ámbitos, me han dado la libertad de tocar lo que siento, han depositado confianza en mi manera de interpretar la música, buscar, explorar, intentar buscar la inspiración tanto en estudio como en directo. Yo como compositor llamaría a un músico para que aporte su visión personal de la música, incluso que la mejore.

Cuanto más dejas hacer a un músico más libre y natural fluye la música de él, trabajar sobre unas pautas y en un marco determinado lógicamente es interesante y necesario muchas veces, así como sugerir y respetar a la vez, mantener un balance entre esas ideas. Me gusta involucrarme en trabajos en los cuales todo el mundo aporta, desde el músico, el compositor, el iluminador, el técnico, el artista. Situaciones de equipo con gente motivada y que le gusta lo que hace, siempre aparecen momentos más difíciles o de tensión pero con esta mentalidad es más fácil superarlos.

“No suelo complicarlo mucho, doy mucha importancia a la fuerza que transmite la melodía.”

Estás en plena grabación de tu primer disco en solitario, ¿Cómo surge la idea de grabar tu disco? ¿Una “necesidad artística” o simplemente tenías unas cuantas ideas y querías grabarlas?
Cuando me mudé a Bilbao después de varios años en Madrid, pasé por una época de adaptación que me llevó curiosamente a acercarme al sonido de una guitarra hawaiana acústica –Weissenborn – supongo que la escucharía en algún disco y me llamo la atención, las afinaciones abiertas, la vibración… poco después me hice con una y empecé a componer música. Su sonido y su manera de vibrar me sugestionaba muchísimo y me sumergía en una especie de trance, lo que tocaba con esa guitarra -de hecho sin saber tocarla muy bien- me transmitía algo profundo, esencial, como volver a poner los pies en
el suelo. Con esa limitación técnica con el instrumento pero con mucha atención al sonido, salieron unos temas que fui recopilando y maqueteando. Al principio los grababa por mera curiosidad sin plantearme que fueran a ser parte de un disco, después surgió la posibilidad de hacerlo y en ello estoy.

También llevar a cabo un proyecto musical personal te hace crecer y creo que era el momento, pero sobre todo disfrutar tocando una música que te sale de adentro, con un instrumento desconocido y lo más importante: compartir esta experiencia con amigos músicos. Por otro lado reconocer esos miedos que aparecen en el proceso a la imperfección, aceptarla en uno mismo, las dudas. Tienes que resolver por ti mismo las situaciones que se presentan, tomar decisiones y eso es bueno.

¿Qué instrumentos dices que has usado para componer?
El Weissenborn, es un tipo de lap-steel guitar creada  por Hermann Weissenborn en los años 20, lap steel eléctrico, guitarras acústicas, percusión, cajones peruanos, cacharros.

borja002¿Encontraremos un disco de baterísta “al uso” o es otra cosa? Explícanos un poco de qué trata el álbum.
Es música nada más. Sencilla, hecha desde mi punto de vista y vestida con la ayuda de amigos músicos. Toco lo que piden las canciones. En algunas no habrá batería, en otras algo, en otras algo más, en otras sólo percusión o texturas. Empecé a grabar los temas desde la guitarra, no desde la batería. Esto generó un feeling muy intimo, mucho espacio, casi todos los temas se grabaron en directo, juntos en un solo espacio, Weissenborn, contrabajo, piano y Rodhes, pedal steel y guitarras….Lo mejor es escucharlo y que cada uno lo disfrute a su manera. Si provoca algún tipo de sensaciones en la gente, me doy por satisfecho, sean buenas o malas.

¿Qué músicos que han colaborado en él?
Tuve la suerte de contar con David Soler a las guitarras y pedal steel, Moisés Sánchez al piano, Toño Miguel al contrabajo, Huma al bajo eléctrico, amigos desde hace mucho tiempo y compañeros musicales. Para este proyecto necesitaba sentir esa cercanía personal y que la comunicación fuera fácil, con fluidez, músicos que pudieran tocar muy sencillo y si fuera necesario, tocar más expresivo. Todos ellos pueden ser muy expresivos y personas maravillosas.

Con gran sentido de equipo y gran paciencia y comprensión. Y por supuesto también ha sido determinante la ayuda en la producción de Carlos Raya… sin palabras… cuanta pasión y cariño puede poner una persona en hacer lo que hace.

¿Sigues algún método concreto para componer? ¿Cual es tu filosofía como compositor?
La verdad, no tengo un método, o eso creo. Hay épocas en las que me llama un instrumento y le dedico más tiempo, es como si materializas tu estado de animo a través de él. Casi siempre agarro la guitarra, el lap steel eléctrico. Me gusta trabajar también con un looper e improvisar creando atmósferas, ritmos, Si aparece alguna idea interesante intento desarrollarla.

En cuanto me viene una idea muy clara que creo que tienefuerza, intento grabarla, si vienen más ideas de golpe, las grabo todas y doy forma al tema, si no lo aparco y espero más adelante, pero casi siempre me viene todo a la vez, es como un momento en el que lo veo todo claro y no puedo dejar que se escape. Curiosamente viene cuando menos te lo esperas, cuando me tengo que ir a algún sitio o hacer alguna cosa que no tiene nada que ver con la música. Intento quedarme con la idea más sencilla y lo mantengo así. No suelo complicarlo mucho, doy mucha importancia a la fuerza que transmite la melodía, también intento con la armonía transmitir un estado de ánimo, o vital, o situación concreta, a veces un simple movimiento de una nota crea una gran diferencia, es sutil, me gusta disfrutar de esa sensación.

“Me inspira mucho ver conciertos, llego a casa con ganas de tocar e investigar.”

¿Qué te aporta como músico tocar un instrumento distinto a la batería?
Supongo que tener más herramientas de expresión, descubrir otras maneras de acercarte a la música. Hay algo que me atrae mucho de ese acercamiento a  un instrumento desconocido o nuevo, sin pretensiones, ni memoria muscular ni técnica, es como cuando ves tocar a un niño por primera vez. ¡Como cuando nosotros tocábamos por primera vez! Recuperar esa imagen, música sincera sin juicios.

¿Podrías decirnos qué música sueles escuchar ya sea por gusto o para inspirarte?
Escucho de todo, música que me recomiendan los colegas, grupos que descubro en la red, de vez en cuando me gusta desempolvar cd´s y tener esa  sensación de como cuando vuelves a ver esas fotos en papel/foto. Lo mismo escucho cosas de música clásica que otro día paso a discos de jazz contemporáneo, folclore de diferentes países, hits modernos, también siento la necesidad a veces de esa adrenalina de la música cañera. Me inspira mucho ver conciertos, llego a casa con ganas de tocar e investigar, y sobre todo, después de ver como está tocando la gente últimamente, ¡Qué grandes músicos con cosas que decir tenemos por aquí! ¡Qué gozada!

¿Practicas con la batería o prefieres tocar música? Es decir ¿Eres de métodos de bate, te gusta tocar con otros músicos y dejas fluir ideas o va por rachas…?
No soy de encerrarme a tocar técnica pero sí trabajo algunas cosas que me puedan venir bien en relación a los repertorios en los que estoy inmerso en ese momento, por ejemplo trabajo métricas irregulares cuando se que voy a tocar en un grupo en el que las composiciones tienen esa constante o me centro en algunos rudimentos concretos para engrasar mis muñecas y brazos si voy a tocar repertorios técnicamente exigentes. También me encanta diseñar Groves, experimentar con sonidos de la batería, cambiar elementos, cambiar las posiciones de las manos para crear otras combinaciones, cambiar el
agarre de los palos, tocar encima de discos que me gustan para inspirarme.

Me gusta estudiar la batería desde la musica, más que desde el patrón rítmico, toco el lap steel y “loopeo” (repito ideas con un pedal electrónico) ideas sobre las que toco la batería. De esa manera mi cabeza no piensa en patrones sino en música y creo que eso me lleva a tocar de una manera más musical, también me divierte más y salen ideas más personales. Hacer sesiones y estudiar tocando con otros músicos también es muy interesante. Lo hago menos por cuestión de agendas y tiempo.

“Creo que me inspira mucho también las cosas sencillas, la familia, la gente, el pueblo.”

Desde mi punto de vista eres un músico con gran capacidad creativa y de improvisación ¿Podrías darnos algún consejo para desarrollar ese aspecto musical?
Intentar quitar de la mente el juicio tipo “bien-mal” o por lo menos ser conscientes de ello, aceptar y querer cada nota o golpe que tocamos: ¡Es nuestro! No tener miedo a probar cosas, equivocarse para encontrar. No tener miedo a mostrarte tocando como eres, ¡Ay! Involucrarte en proyectos creativos o provocar tú, situaciones musicales creativas. Viajar, compartir, escuchar música nueva, diferente. Son cosas que intento tener presentes en mi día a día, aunque a veces se me olvidan.

borja003¿Alguna afición concreta que aporte a tu música o a tu manera de tocar cierto sentido o te ayude a focalizarla? (con ésta pregunta pretendo de algún modo mostrar que otras cosas aparte de la batería pueden aportar elementos positivos y que te hagan mejorar aunque no sea de manera directa, ejemplo: tener afición por la escalada puede serenarte y ponerte “en tu sitio” para luego tocar mejor)
Vivo en un lugar en el que la naturaleza y más concretamente el mar, esa profundidad nos ha marcado a todos. Creo que me inspira mucho también las cosas sencillas, la familia, la gente, el pueblo. Intento estar bien conmigo mismo, comer y dormir bien siempre que puedo. Practico el surf y el skate desde pequeño y me conecta conmigo mismo y con la naturaleza, me devuelve también a las sensaciones de la niñez y me hace sentirme como “en casa”, como sentía las cosas cuando tenía 17 años. Todo eso me da alegría y motivación para tocar, es como que vuelvo a empezar otra vez, un reseteo mental.

¿Algún consejo para los compañeros bateristas?
Como dicen unos colegas cubanos afincados en Madrid: ¡Gozaaa!!

¡Mil gracias por todo Borja y mucha suerte!
Fuerte abrazo.

Coki Giménez

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